Habitat INTEGRAL CENCAP |
Memoria 2002 |
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Mensaje
del Presidente Revisar el año 2002 implica realizar un análisis a la luz de dos palabras que definen lo que ha sucedido y lo que nos espera. Tales palabras hacen alusión a los CAMBIOS ocurridos Y NUEVOS DESAFIOS que debemos enfrentar. En FUSAI hemos considerado este año importante y estratégico; pues, generamos un nuevo estilo de trabajo que sin duda alguna contribuyó con el propósito y la visión de FUSAI. No se trata de cambios en el marco doctrinal, ni en los principios y valores que sustentan a la Fundación, mucho menos se trata de cambios en la población meta, más bien, tales aspectos consideramos que se han ido fortaleciendo. Se trata, entonces de cambios programados, que se derivan de nuestra ilusión por trabajar con los pobres. Durante el año 2002 iniciamos un proceso que permitió actuar con más rapidez y solvencia en todos los programas e instrumentos que permiten apoyar a las familias con menor acceso al desarrollo. El primer cambio ejecutado, con indiscutible eficiencia ha sido la transformación del programa de crédito a la Financiera Integral. Este paso especialmente importante y significativo, implica por un lado buscar los mecanismos para actuar bajo los futuros cánones de la regulación financiera y una mayor institucionalidad como organización independiente de FUSAI, además implica reafirmar nuestros principios y fortalecer nuestro interés por beneficiar a un sector de la población que tiene poco o nulo acceso a los sistemas formales de financiamiento para sus actividades económicas o de consumo. De ahí la doble visión de cambios y nuevos desafíos. La financiera integral se crea con el interés de focalizar sus acciones en una entidad especializada que permita actuar con mayor eficiencia. Por otro lado, crear una financiera y buscar, hoy por hoy, la autorregulación de nuestras acciones implica darle a INTEGRAL y como consecuencia a FUSAI mayor institucionalidad, de tal forma que abra los espacios a nuevos actores que han creído en nuestros esfuerzos como ACCIÓN INTERNACIONAL y la FUNDACIÓN DUEÑAS, quienes nos acompañan como socios estratégicos en este sueño de darle acceso financiero a nuestra población meta. En este proceso de creación de la financiera INTEGRAL, no podemos dejar de analizar el presente peligro y de ahí su desafío, de abandonar como foco de trabajo a las familias o población meta que el anterior programa de crédito de FUSAI buscaba cuidar con tanto recelo. Una actividad financiera regulada presenta la visión del negocio, para nosotros presenta además, el desafío de perpetuar el mecanismo de apalancamiento para esas familias que han estado al margen del aparato formal de apoyo financiero. El programa de HABTITAT no ha estado al margen de los cambios durante el año 2002. Nuestra estrategia de trabajo, fundada en una visión de amplia participación a través del apoyo financiero de FUSAI y de la cooperación internacional, la participación del estado y sobre todo el involucramiento de los beneficiarios, generó un modelo de trabajo que permitió dar acceso a viviendas a un número importante de familias pobres, tal es así que FUSAI se convirtió en una de las organizaciones de mayor actividad en la reconstrucción de los terremotos del año 2001. Tal modelo de trabajo requiere una importante participación del estado a través de programas de subsidios de tal forma que permita que dicho modelo sea auto sostenible y replicable para diversos tipos de población. La falta de claridad y apuesta del gobierno en la política de subsidio nos obligó a ser más creativos y buscar un modelo de trabajo que cubra la demanda de vivienda de un sector olvidado por la débil política social. De hecho esto propició, durante el 2002, que el programa de Hábitat centrara sus esfuerzos en el marco de la reconstrucción a través de la subcontratación de proyectos; los cuales permitieron y permitirán apoyar a más de 1500 familias entre el 2002 y el 2003. Sin embargo, debemos recalcar que nuestra visión no es la mera construcción de las viviendas, nuestro propósito va mas allá de hacer casas y estamos claros que mantener un programa de Hábitat popular como modelo orientado a las familias pobres no es posible a través de contratos, más bien requiere de la participación de todos los actores arriba mencionados, los cuales permiten buscar soluciones integrales a la problemática social que se plasma en la falta de vivienda. Es claro que un escenario difícil como fue el año 2002, obligó a cambiar nuestro proceder; pero nos impuso, a su vez, el desafío de buscar nuevas estrategias de intervención, las cuales darán sus resultados en el 2003. Podemos afirmar que seguiremos atendiendo a la población que no tiene medios para obtener una vivienda, que actualmente se les presentan solo a través del sector comercial.
Los diversos procesos de cambios, visibles primordialmente con la Financiera Integral, pero no menos importantes como los generados en HABITAT y el CENCAP, nos obligan para el futuro mediato a cuidar con recelo nuestros principios y valores, nuestra mística de trabajo y nuestra entrega a favor de las familias con poco acceso al desarrollo. Para ello nos ciframos dos acciones que determinarán una nueva forma de actuación de FUSAI. La primera acción es la definición de nuestra estructura patrimonial que permitirá proteger el patrimonio de FUSAI y garantizar que las acciones que se generen estén al servicio de la población a la que en nuestros sueños definimos. La segunda acción es caminar hacia una estructura corporativa que permita crear y dirigir los diversos instrumentos que concretan nuestra misión y visión. En tales instrumentos deberán estar impregnados nuestros sueños por trabajar con los sectores más desposeídos, así como, nuestra práctica de descentralización, trabajando bajo el marco de respeto y orientados por nuestros principios de solidaridad, transparencia, confianza, credibilidad y sobre todo eficiencia en favor de las familias con poco acceso al desarrollo. Sin duda alguna que todo este proceso de cambios y nuevos desafíos a los que nos hemos enfrentado durante el año 2002, ha sido posible gracias a la sólida administración con la que contamos, que concretan los valores anteriormente acotados en los diversos programas y acciones que emprendemos, gracias a la credibilidad de diversas organizaciones sociales nacionales e internacionales que no han dudado en brindarnos su apoyo, reconociendo que nuestro trabajo es parte de sus esfuerzos por combatir la pobreza, además y de manera muy especial a mis compañeros de la Junta Directiva que como ente contralor han dando sentido, conducción y gobernabilidad a los diversos programas orientados a las familias pobres de El Salvador. A todos
adelante con este esfuerzo. |
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