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FUSAI
recibe premio del Gobierno de la República por el Apoyo brindado
a las familias Salvadoreñas después de los terremotos del
2001.
San
Salvador, Enero del 2003.
A
dos años de las tragedias de los terremotos que azotaron a nuestro
país, el 13 de Enero y Febrero del 2001, el Gobierno de El Salvador,
agradeció públicamente a todos los países e instituciones
que se hicieron presentes para apoyar a nuestro país en la tragedia.
FUSAI
desde el inicio de la tragedia puso en marcha todo un plan de apoyo integral
para las familias damnificadas tanto en la etapa de emergencia como en
la reconstrucción.
El
Presidente de FUSAI, Lic. Jaime García, recibió el reconocimiento
públicamente y explicitó en qué consistió
la labor de FUSAI y cuáles son los objetivos de nuestra institución
pretende:
Discurso
del Pdte de FUSAI, Jaime Orlando García, en el acto de entrega
de Reconocimientos a las Instituciones y países que colaboraron
con la tragedia post terremotos 2001 en El Salvador"
"
Ante todo permítanme iniciar dándoles las mas sinceras muestras
de agradecimiento en nombre de la Fundación Salvadoreña
de Apoyo Integral (FUSAI), de la cooperación internacional por
su aporte invaluable, de muchas organizaciones gubernamentales y no gubernamentales
que desde los primeros instantes de la tragedia, iniciaron esfuerzos de
apoyo en favor de las víctimas y posteriormente esfuerzos por la
reconstrucción, de miles de voluntarios que por su sentimiento
solidario dieron tiempo y dinero en favor de nuestros hermanos; y especialmente
de todas las familias que hemos apoyado en estos dos años de trabajo
de reconstrucción. Nuevamente, permítanme decir: GRACIAS
POR SU AYUDA, GRACIAS POR SU SOLIDARIDAD.
Debido a este
gesto de apoyo mutuo, de solidaridad y de grandeza humana que hemos mostrado
en estos dos años, muchos de nuestros hermanos Salvadoreños
han obtenido alivio y esperanza en su precaria condición. Los esfuerzos
de reconstrucción realizados por nuestras organizaciones, no se enfocaron
únicamente a la destrucción visible o a la pérdida
de la infraestructura, sino que hemos penetrado en otras necesidades sociales
y económicas que deja a la vista desastres naturales como los vividos
en 2001. Para muestra solo a través de FUSAI:
· 1,600 familias han recibido una vivienda permanente de desarrollo
progresivo, en la modalidad de crédito-subsidio, a través
de procesos de Ayuda Mutua.
· Actualmente 125 viviendas más están en proceso de
construcción en San Pedro Masahuat, gracias al apoyo de la comunidad
de Salvadoreños en Nicaragua, canalizado a través de nuestra
embajada.
· Aproximadamente 500 familias afectadas por los terremotos recibieron
apoyo de crédito y subsidio para reparar o reconstruir sus viviendas.
· Se fortalecieron 22 comités locales para el manejo de la
emergencia (Distribución de material y provisiones así como
apoyar la logística de las viviendas temporales), con participación
de las instancias locales.
· A partir de procesos de licitación con GTZ de Alemania y
FONAVIPO se construyeron otras 560 viviendas en Tepecoyo, San Pedro Masahuat
y Santa María Ostuma, en la modalidad de reconstrucción "In
situ".
· 536 más están en proceso de finalización en
el Casco urbano de San Vicente, a través del apoyo de FONAVIPO y
200 más están en su fase inicial de construcción en
Ciudad Arce con fondos CARE-AID.
· También se ha apoyado a familias de microempresarios que
vieron sus viviendas y/o instalaciones de negocios destruidas.
· Si sumamos lo que han hecho todas las organizaciones tendremos
una lista interminable de proyectos que han permitido salir adelante con
la reconstrucción.
Consideramos que le hemos cumplido a nuestros hermanos que fueron victimas
de los desastres del 2001, pero también consideramos que hemos cumplido
con las familias que siempre son vulnerables a este tipo de acontecimientos.
Le cumplimos a las familias pobres, a aquellas con menor acceso de los beneficios
sociales y económicos; y en nombre de ellos es que damos nuestras
muestras de agradecimiento.
En este marco de reconstrucción, cabe destacar la estrategia de colaboración
y los mecanismos descentralizados que nos han dado eficiencia. Tenemos la
presencia de todos los actores de la reconstrucción, desde la cooperación
internacional, siempre presta con su apoyo solidario en nuestras catástrofes
y en nuestra pobreza, el Gobierno de la República, que en este caso
por medio del Vice-ministerio de Vivienda y Fonavipo han canalizado la ayuda,
de Asociaciones y Fundaciones sin fines de lucro que gracias a la sensibilidad
de sus miembros llevaron solución a los afectados; y por supuesto
de los mismos beneficiarios de estos programas, que ha sido imperante su
participación, a través de aporte de mano de obra o de múltiples
formas creativas que permiten involucrase en la búsqueda de solución
a su problemática. Indudablemente este mecanismo nos lleva al éxito,
nos lleva a la solución de problemas graves como los que dejaron
al descubierto los terremotos del 2001.
Claro, cómo no será exitoso si es un mecanismo democrático,
de amplia participación que "alivia" los problemas de los
mas desposeídos, de aquellos que requieren de sucesos como los del
2001 para obtener solución a sus problemas. Es menester entonces
dejar de verlo como un simple mecanismo solidario e invitamos a continuar
con esta red de participación para otros problemas que nos aquejan
y le demos no solo alivio y esperanza a familias con poco o nulo acceso
al desarrollo, sino soluciones a sus diversos problemas económicos
y sociales.
Esta es hora de dar gracias por los esfuerzos de reconstrucción;
pero también es tiempo de continuar con la "interminable"
tarea de la reconstrucción de la pobreza. a esto nos invita los resultados
de la reconstrucción, a minimizar las condiciones de vulnerabilidad
que viven muchas familias pobres, a eliminar las posibilidades que muchas
familias salgan afectados de las catástrofes naturales que en nuestra
región se presentan. Aprovechemos estos mecanismos y centremos nuestra
mirada en este tipo de reconstrucción, unamos una vez mas nuestros
esfuerzos bajo esa óptica y sin duda alguna estaremos reduciendo
los niveles de vulnerabilidad que se manifiestan en sucesos como los del
2001".
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